Semillas de lino: características, propiedades y beneficios para la salud

Proveniente de la planta de linaza, las semillas de lino contienen sustancias esenciales de gran uso en la medicina alternativa. Conozca sus características, forma de consumo y bondades en una entrega que busca instruirte en el tema; acompáñenos.

¿Qué son las semillas de lino y cuáles son sus beneficios?

Mejor conocidas como linaza, las semillas provienen de la planta homónima y se encuentran encapsuladas en sus flores una vez que estas se maduran.

Las sustancias que guardan las semillas de lino en su composición son empleadas en diversidad de cosas,

entre ellas, la medicina debido a que recientes estudios evidencian su poder anti-cancerígeno.

Las propiedades de este súper alimento:

Mejora la presión sanguínea:

en la composición de la linaza se encuentra un elemento bastante parecido a la prostaglandina, sustancia que tiene a su cargo la regulación de la función arterial,

haciendo su consumo recomendado para tratar condiciones asociadas a la presión sanguínea,

al tiempo que optimiza el funcionamiento metabólico de las grasas y aporta calcio y energía al organismo.

Es adelgazante:

Debido a que controla los niveles de colesterol y mejora el tránsito intestinal,

incluir las semillas de lino en la dieta es ideal para quien desea deshacerse de unos cuantos kilos demás.

Asimismo, previene el estreñimiento gracias a la cantidad de fibra dietética que supera incluso, a cualquier otro cereal.

Es fuente de omega 3:

La presencia de ácido graso omega 3 en su composición hace de la linaza un alimento capaz de bloquear el camino del estrógeno, al causar efecto estimulador en él.

Es anticancerígeno:

Otro de los componentes de la linaza son los lignanos, compuestos con efectividad comprobada en la prevención de distintos tipos de  cáncer, entre ellos, de pulmón, colon mama y próstata.

Con semejantes prestaciones, están más que claros los efectos benéficos de las semillas en numerosas enfermedades, pues son aliadas para tratar inflamaciones, retención de líquidos, alergias, disfunción renal, sobrepeso e indigestión; del mismo modo, la linaza debe ser parte de la dieta de quienes sufren de: estrés, enfermedades cardiacas, diabetes, problemas sexuales, decaimiento, esclerosis múltiple, esquizofrenia, esterilidad, fibrosis cística, depresión bipolar, miopía, adicción a las drogas o al alcohol y astigmatismo.

¿Cómo acceder a los beneficios de las semillas de lino?

Son diversas las formas de sacarle provecho a las propiedades curativas de la linaza; sin embargo, las presentaciones más comunes de acceder a ella son:

  • Aceite:Si bien puede encontrarse ya listo en herbolarias o tiendas naturistas, es posible extraer el aceite sin demasiadas complicaciones. El procedimiento consiste en hervir media taza de agua por cada cucharada de linaza durante unos 10 minutos, cuele y espere a que enfríe para ligar con un poco de azúcar o vinagre de manzana y hacer toma diaria.
  • Molidas:Disponga 3 cucharadas de semillas en molinillo, procesándolas hasta hacerlas polvo, luego empléela en sus distintas comidas o zumos de frutas.

Contraindicaciones:

Es importante considerar que lo difícil de digerir de la linaza entera, la hace incapaz de brindar beneficios nutricionales; de hecho, su consumo puede provocar trastornos digestivos.

 

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