El peligro que supone la ingesta excesiva de comida procesada

La cita de hoy es con un tema bastante explotado: los riesgos de abusar del consumo de comida procesada. No se deje llevar por la facilidad y el practicismo que suponen, apueste por lo natural y evítese problemas de salud.

¿Qué es la comida procesada y por qué evitarla?

El término hace referencia a los productos alimentarios conseguidos a través de un tratamiento industrial que incluye procesos químicos por medio de los que se le incorpora sabor y textura a fin de hacerles más atractivos al consumidor.

Sin embargo, por más apetitosos que luzcan y lo sencillo de incorporarle a infinidad de platos, el consumo excesivo de alimentos procesados puede desencadenar el desarrollo de enfermedades crónicas

al contener conservantes y añadidos químicos perjudiciales para la salud que provocan inflamación y acumulación de toxinas en el organismo, sin apartar la deficiencia de nutrientes.

¡Evítese riesgos, apueste por lo natural!

Aunque las grandes industrias con su masiva publicidad les promuevan como alternativa accesible de alimentación saciante y simple

la verdad es que detrás de los alimentos procesados se esconden compuestos artificiales y procesos capaces de provocar efectos negativos al organismo.

¿Por qué evitar los alimentos procesados?

El mercado actual se encuentra plagado de panes, productos de bollería industrial, carnes embutidas y curadas, alimentos enlatados, cereales de caja,

salsas, snacks, aderezos industriales, refrescos, gaseosas, entre una larga lista de artículos que, pese a ser, apetitosas pueden provocar:

1.      Maximización del riesgo de padecer enfermedades crónicas:

El consumo excesivo de carnes embutidas y alimentos refinados aceleran el deterioro celular,

puesto que en su sangre se acumulan sustancias inflamatorias que a largo plazo, pueden desencadenar desde artritis, hasta cánceres.

2.      Adicción:

Debido a que la industria alimentaria solo persigue enriquecerse a toda costa, es poco lo que le importa incorporar aditivos químicos a fin de crear adicción en el consumidor al estimular la segregación de dopamina,

sustancia que genera sensación de bienestar aunque en realidad no cumplan la función básica de los alimentos: saciar el hambre.

3.      Desbalances en el pH del cuerpo:

Otro de los grandes peligros de la comida procesada se deriva del descontrol del pH, la razón de ello es que en su fabricación,

se irrespetan los principios de combinación de nutrientes provocando acidificación de la sangre,

lo que a su vez, conlleva al incremento de la presencia de toxinas y la aparición de distintas patologías vinculadas a la inflamación.

4.      Obesidad:

Adicional a la alteración que produce el pH en el metabolismo aumentando la ganancia de peso,

la gran mayoría de los productos procesados se caracteriza por sus altos índices de grasas saturadas, azúcares y carbohidratos simples lo que supone  una evidente tendencia a la acumulación de grasas.

5.      Alteraciones en la flora intestinal:

La acumulación de ácidos proveniente de estos productos, modifica el óptimo trabajo de los microorganismos saludables presentes en el intestino, l

o que le hace más vulnerable a padecer enfermedades digestivas e infecciosas.

6.      Daños cardíacos:

El simple hecho de estar plagados de sodio y grasas saturadas, les hace la fórmula perfecta para perjudicar el sistema

cardiovascular pues ambas sustancias se conocen como responsables de trastornos circulatorios y cardiacos.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *